Trump anuncia la muerte del líder de Daesh: «El mayor terrorista del mundo ha muerto»

Donald Trump anunció este domingo la muerte del líder del grupo terrorista Daesh, el autoproclamado califa Abu Bakr al Bagdadi. «Anoche, Estados Unidos derribó e hizo justicia con el mayor líder terrorista del mundo, Abu Bakr al Bagdadi, que está ya muerto» dijo el presidente en un discurso a la nación desde la sala diplomática de la Casa Blanca, flanqueado por las banderas de las fuerzas armadas norteamericanas.

El presidente dio detalles de la muerte de Al Bagdadi: las fuerzas armadas de EE.UU. cercaron el edificio en el que se refugiaba en la provincia de Idlib en Siria y trató de evacuarlo. El líder terrorista trató de huir por un túnel con tres niños y, antes de ser atrapado, detonó un chaleco explosivo. «Fue una operación impeacable», dijo Trump. «Murió como un cobarde y un perro».

Según dijo Trump, tanto Turquía como Rusia colaboraron con la operación, que comenzó hace dos semanas, después de que la inteligencia norteamericana localizara el lugar exacto donde se refugiaba Al Bagdadi. «Rusia fue muy buena, les avisamos de que íbamos a entrar», dijo el presidente.

La retirada de las tropas norteamericanas de Siria, anunciada por Trump el 6 de octubre, ha provocado una condena unánime de demócratas y republicanos. Ambos partidos tomaron la insólita decisión de unirse para condenar la decisión del presidente por medio de una resolución contra la retirada contra la que votaron únicamente 68 de 197 republicanos. Varios senadores republicanos han calificado el repliegue de «traición», «puñalada» y «catástrofe».

Con Al Bagdadi cae el líder de un grupo terrorista que ha atraído a sus filas a numerosos estadounidenses y europeos, incluidos españoles, y ha ideado y alentado los peores atentados sufridos en ciudades como París y Barcelona en la pasada década. Tanto poder y control territorial amasó entre Irak y Siria que en 2014 llegó a proclamar el califato, un verdadero Estado Islámico que llegó a tener su propia burocracia y moneda.

La retirada de EE.UU. de la frontera de Siria dejó a los kurdos que le han ayudado a combatir al Estado Islámico a merced del ejército turco, que comenzó una ofensiva y la suspendió días después al aceptar un alto el fuego promovido por Trump. Durante todo este proceso de retirada, el presidente estadounidense ha defendido la necesidad de tener una buena relación con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

La intervención norteamericana en Siria, en contra del califato del Daesh, comenzó en diciembre de 2014. Ha llegado a haber 2.500 soldados estadounidenses sobre el terreno, de los que ocho fallecieron en operaciones de combate. En total, ha participado con otros aliados, en casi 20.000 ataques aéreos, con misiles y con drones.

Necesitado de un golpe de efecto en la guerra contra el califato, Trump apenas pudo contener su satisfacción al escribir en la red social Twitter el domingo a la 21.23, hora local en Washington: «¡Algo muy gordo acaba de suceder». Después, la revista Newsweek, citando fuentes militares, publicó la exclusiva de la operación contra el jefe del califato, que después confirmaron varios medios norteamericanos.

El anuncio del presidente Trump ha sido similar al de Barack Obama el 2 de mayo de 2011, cuando anunció a la nación la muerte del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, en Pakistán. Aquel fue uno de los momentos más relevantes de la historia presidencial, la caída del autor intelectual de los ataques contra Nueva York y Washington de 2001, en los que murieron 3.000 personas.

El presidente necesita también logros de este tipo que distraigan la atención de la ciudadanía norteamericana del juicio político (‹impeachment›) que preparan los demócratas en el Capitolio y que ha engullido la práctica totalidad de la vida política de EE.UU. desde hace un mes.

ABC.es

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