Tratamiento en vez de cárcel, el nuevo método que usará la Policía de Miami con adictos a opioides

En la lucha contra la epidemia de opioides que azota la nación, los funcionarios de Miami esperan utilizar las fuerzas del orden para ayudar a los afectados a recibir atención médica en lugar de ir a la cárcel.

Bajo un nuevo programa que se anunció el lunes, la Policía de Miami planea ofrecer a las personas con adicciones a los opioides la oportunidad de ir a rehabilitación en lugar de arrestarlos. Utilizando un par de subvenciones federales por un total de aproximadamente $1.6 millones, el Departamento de Policía trabajará con el Jackson Behavorial Health Hospital, South Florida Behavioral Health Network, el Sistema de Salud de la Universidad de Miami y otras agencias para desarrollar un plan previo al arresto en el que las personas halladas con pequeñas cantidades de opioides pueden ingresar a un programa de tratamiento ambulatorio de un año, que incluiría medicamentos contra la adicción, servicios sociales, asesoramiento sobre salud mental y atención médica general.

La Policía y los funcionarios del hospital esperan pasar los próximos seis meses contratando personal, configurando el programa y capacitando a los agentes para comenzar a ofrecer tratamiento en mayo del 2019. La Dra. Patricia Ares-Romero, directora médica de Behavioral Health Hospital, dijo que el programa podría tratar a alrededor de 100 personas durante los tres años que dure el financiamiento. Gran parte del tratamiento será ambulatorio, pero el programa tendrá cierta capacidad para ingresar a pacientes.

La duración ideal del tratamiento es de 18 a 24 meses, dijo Ares-Romero, pero la Ciudad eligió un año para ajustarse a los parámetros de las subvenciones, al tiempo que ofrece una cantidad sustancial de atención a los pacientes. Dijo que el programa será un paso positivo para enfrentar la adicción de una manera que ayude a las personas a volver a una vida estable. Describió la variedad de servicios que, junto a los medicamentos contra la adicción, serán cruciales para “tratar por completo al paciente”. “Esperamos mantenerlos bajo tratamiento por 12 meses”, dijo.

El jefe de Policía, Jorge Colina, dijo que su departamento colaboró con el hospital Jackson para solicitar las dos subvenciones del Departamento de Justicia, que deben durar tres años. Dijo a los reporteros que el problema representa una unión de los campos de aplicación de la ley y el médico, donde la cárcel no es la respuesta correcta para las personas que necesitan ayuda para romper el ciclo de la adicción.

“La adicción puede ser un problema de aplicación de la ley, pero la ley no tiene una solución para la adicción”, dijo. “Sin embargo, puede haber una solución médica”. Colina y la fiscal estatal Katherine Fernández Rundle dijeron que el programa también liberará recursos para que la Policía y los fiscales persigan a los distribuidores en lugar de a los usuarios. “No siento ninguna simpatía por los distribuidores”, dijo Colina.

Más de 140 estadounidenses mueren cada día por sobredosis de opioides como la heroína y el fentanilo, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. Funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump han dicho que la epidemia de opioides en todo el país es una prioridad para las agencias federales del cumplimiento de la ley. En febrero, el Fiscal General de Estados Unidos, Jeff Sessions, visitó Florida y se comprometió a invertir tiempo y dinero federal para atacar a los traficantes en la Red Oscura, una parte de internet a la que solo se puede acceder con ciertos programas y que usan los traficantes de drogas.

A nivel local, la Policía de Miami espera que el nuevo enfoque desacelere el comercio de opioides al usar la intervención médica para ayudar a las personas a superar sus adicciones. Eldys Díaz, oficial ejecutivo del jefe de Policía y uno de los encargados de supervisar el programa, le dijo al Miami Herald que si el plan tiene éxito, pudiera interrumpir el mercado local de opioides.

“¿Y si pudiéramos reducir el mercado global del comercio de opioides?”, dijo.

Los médicos aplaudieron el anuncio en el ayuntamiento de Miami el lunes. El Dr. Hansel Tookes, director de un intercambio de agujas dirigido por la Universidad de Miami, dijo que el programa es un enfoque progresivo necesario para ayudar a las personas que sufren la adicción y que no pueden recibir tratamiento. No solo dará a los adictos acceso al tratamiento cuando entren en contacto con la policía, sino que tendrá un impacto más amplio en la salud pública en toda la comunidad.

“Va a prevenir la propagación del VIH”, dijo. “Va a prevenir las transmisiones de hepatitis C”.

Tookes tiene experiencias personales cuando se trata de remitir a cuidados médicos y detener la propagación de enfermedades. Dirige IDEA Exchange, un programa de comunitario que proporciona agujas limpias a cambio de otras usadas para impedir la transmisión de enfermedades. El intercambio también ayuda referir a las personas a que reciban tratamiento.

El anuncio del nuevo programa se produce coincidentemente en un momento en que los políticos de Miami han centrado su atención en un grupo de desamparados que viven bajo la autopista Dolphin Expressway, en Overtown, muchos de los cuales son adictos a la heroína.

El intercambio de agujas y el programa de la Ciudad de ayuda a los desamparados han persuadido con éxito en las últimas semanas a varios adictos para que reciban tratamiento, pero el Ayuntamiento ha exigido que se limpie el área pronto. La Ciudad ha publicado avisos que advierten a las personas que recojan sus pertenencias porque el viernes, los trabajadores de la Ciudad recorrerán el área, limpiarán las aceras y recogerán la basura, los muebles y la parafernalia que usan para consumir las drogas.

Los desamparados que sufren de adicción presentan un desafío mayor para la Policía y los funcionarios de salud pública. Las subvenciones no cubren el costo de la vivienda para los adictos sin hogar. Ares-Romero dijo que espera trabajar con organizaciones como Homeless Trust para asegurarse de que haya camas disponibles para las personas bajo tratamiento.

También dijo que el hospital Jackson y la Ciudad ya están buscando fondos para extender el programa más allá de los tres años de la subvención, basándose en la magnitud del problema de los opioides.

“Tiene que mantenerse por más tiempo”, dijo. “El problema no va a desaparecer”.

Fuente: El Nuevo Herald

Deja una respuesta

*