Ruta socialista hacia la mediocridad

Por MIGUEL BAHACHILLE M

Declaraba Héctor Rodríguez, joven abogado de 38 años de edad, actual gobernador del estado Miranda, ex jefe de la bancada del PSUV de la Asamblea Nacional, ex Ministro de Educación, ex ministro de la Juventud, ex Ministro del Deporte, ex Ministro del despacho de la Presidencia de la República: “si usted no tiene comida, trabaje duro y quizás pueda vivir como quiera y si no le gusta socialismo las fronteras están abiertas para que se vaya del país». En otras palabras, ¡Váyase a otro lugar porque aquí no hay futuro para usted!

El refuerzo 
Por otra parte, el presidente Maduro expresaba durante el acto de graduación de oficiales de la Policía Nacional Bolivariana (16-julio-2018): “todas las universidades tienen que estar conectadas con el Plan de la Patria 2025. No puede haber universidades que estén graduando miles y miles de profesionales que nada tienen que ver con el desarrollo del país; voy a insistir con eso. Venezuela debe dar prioridad a las carreras que tienen que ver con el desarrollo económico industrial, agroindustrial, agrícola, científico, técnico, y tecnológico del país”. En otras palabras, ¡Usted debe estudiar lo que el presidente considere útil a la revolución; no a otra cosa”!
Hacia la mediocridad 
La negativa del gobierno siquiera a oír las necesidades del personal del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)y de los profesores y maestros de todos los niveles educativos, requiriendo condiciones laborales que permitan desarrollar y continuar con sus ejercicios profesionales humanistas y científicos, revelan el franco camino de Venezuela hacia la medianía. El plan es claro. La mayoría debe adaptarse forzosamente a la mediocridad como paso ineludible hasta consolidar el socialismo. Todo el mundo igualito pero hacia abajo. En lo sucesivo, unidos, debemos cantar canciones de los mediocres, gozar de su espíritu, genio y humor y así todo el país gozará la felicidad y paz que fuere negada entre 1958 y 1998.
¿Y la patria? 
La arremetida contra las academias y el sistema educativo en general que conduce a la mediocridad, representa para sus ductores en su sentido más preclaro “buena vista para los negocios”. La medianía intima a la población a enfocarse en lo accesorio, en los detalles, en todo caso en el envoltorio sin ocuparse de lo sustancial como por ejemplo en la excelsitud educativa. “Al oficialista de arriba” no le interesa desvelarse para estimular el rendimiento social sino para custodiar el poder que ejerce así sea casi sin autoridad. El bien de la Patria es lo de menos. La felicidad subsistirá a través de cánticos o eventos anodinos que la revolución transmite a diario por los numerosos circuitos a su disposición.
¿Qué está quedando? 
El régimen insiste en instituir un proceso de adaptación pernicioso que pasa por encima de asuntos decisivos como el progreso, la ciencia y tecnología. La congregación de masas paralizadas a merced de burócratas que insisten en vender una utopía fracasada, apunta en esa dirección. “Tranquilizar al desheredado” con dádivas mientras se incrementa el número de fracasados y desempleados. Ello aclara por qué el Gobernador Rodríguez arremete contra los jóvenes que protestan y el presidente Maduro hace lo propio contra el sistema educativo que “engendra carreras mal planteadas”.
Las víctimas 
De continuar este proceso destructor en el que hasta se trafica con el dinero en efectivo, en los próximos años padeceremos no sólo la crisis de managers y catedráticos sino de trabajadores. El número de fracasados se incrementaría en todos los estratos, sobre todo de la clase media, quebrantando la civilidad ganada en la genuina democracia vivida entre 1958 y 1998. Bajo ese “condicionamiento forzoso” el país requerirá para el futuro más psiquiatras que educadores. Las víctimas no serán sólo los profesores y alumnos que procuran ascender sino todo el país que se desengancha del factor principal del desarrollo integral: la educación.
miguelbmer@gmail.com 
@MiguelBM29
Imagen: César Mejías/Publicación en Fundación Identidad

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