Punta Ventana, belleza natural de Puerto Rico, colapsa por terremoto de magnitud 5.8

Una de las bellezas naturales icónicas de Puerto Rico —un elevado arco de piedra en las montañas del sur de la isla, conocido como Punta Ventana— colapsó el lunes cuando un terremoto de magnitud 5.79 estremeció la isla.

Denniza Colón, de 22 años y vecina de Guayanilla, dijo que fue al área este lunes y que quedó asombrada de que el arco, que visitaba con frecuencia cuando era niña, sencillamente había desaparecido.

Puerto Rico, un territorio estadounidense de 3.2 millones de habitantes, ha sido estremecido por varios terremotos, que comenzaron el 28 de diciembre y se han concentrado en la zona sur del país.

El sismo del lunes golpeó a las 6:32 a.m. y provocó el colapso de varias viviendas y aludes que interrumpieron algunas carreteras. La Autoridad de Energía de Puerto Rico informó que dos subestaciones, en Guánica y Yauco, fueron afectadas y el servicio estaba interrumpido en algunas zonas de la isla. Sin embargo, no había informes inmediatos de víctimas.

“Es uno de los terremotos más fuertes desde que la tierra comenzó a temblar el 28 de diciembre”, dijo Ángel Vázquez, director de manejo de emergencias de Ponce, ciudad en la costa sur de la isla, en declaraciones a The Associated Press. “Duró bastante”, agregó.

Un terremoto de menor intensidad, de una magnitud 5.1, se sintió a las 10:51 a.m. del lunes, cuando la isla celebraba el Día de Reyes y la mayoría de las oficinas del gobierno y los negocios estaban cerrados.

Punta Ventana es uno de varios arcos naturales en la isla, formado por la acción del mar contra las rocas a lo largo de miles de años.

Aunque no era fácil llegar a Punta Ventana, la dramática imagen de un círculo casi perfecto en la roca ilustraba muchos folletos de turismo.

El 3 de enero, Glidden López, portavoz del municipio de Guayanilla, escribió en Facebook que el arco estaba dañado por terremotos anteriores y que una parte del ojo se había desprendido”.

El lunes, López escribió: “Playa Ventana ha colapsado. Hoy nuestro ícono es solo un recuerdo”.

El Nuevo Herald

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