Hyundai Ioniq 2018: Un Híbrido de Lujo

En menos de dos años, la marca coreana Hyundai ha logrado posicionar su producto Ioniq híbrido con mucho éxito, en un segmento donde el producto estrella de Toyota, el Prius, ha dominado durante casi dos décadas. No que para Hyundai sea algo nuevo esto de los vehículos híbridos, esos que se impulsan al mismo tiempo con motores eléctricos y a gasolina, ya que desde hace años comercializa versiones híbridas de sus vehículos más populares, sino que este Ioniq es el primero específicamente diseñado y desarrollado para competir en el mundo de los electrificados, que dicho sea de paso, hasta la llegada de este Hyundai no se caracterizaban exactamente por ser estéticamente atractivos.

Viene con tres motorizaciones, híbrido puro, híbrido de conectar (o plug-in), y completamente eléctrico. Tanto al híbrido convencional como al plug-in los impulsa un motor a gasolina, con inyección directa, de 4 cilindros y 1.6 litros de desplazamiento, que entrega 104 caballos de potencia y 109 libras por pie de torsión.

Ya con el motor eléctrico, la potencia aumenta a 139 caballos y la torsión a 125 libras. Ambas motorizaciones se acoplan a una transmisión automática de doble embrague, con seis velocidades.

La diferencia fundamental entre el híbrido corriente y el plug-in es que el segundo se puede conectar a la red eléctrica de 220 voltios y cargar su batería de iones de lítio y polímero, que acumula 8.9 kilovatios, y que le da una autonomía de cerca de 27 millas, sin encender el motor a gasolina. Para la versión completamente eléctrica, una carga casera completa tarda 4 horas y 25 minutos y la autonomía es de aproximadamente 124 millas.

El sistema de infoentretenimiento, compatible con Android y Apple CarPlay, viene centralizado en una pantalla de 7 pulgadas estándar y opcional de 8, de muy fácil lectura. El tablero de instrumentos consiste de pantallas de cristal líquido que pueden configurarse a gusto del conductor, los botones de la consola central están ergonómicamente ubicados y su textura es tan suave como la del mejor piano de cola.

Sorprenden gratamente dos muy buenas ideas: la del soporte especial para llevar la tableta y la del control del aire acondicionado para que sirva exclusivamente al conductor, de manera que no se desperdicie energía enfriando al resto del automóvil, cuando va dentro solo una persona. No me explico cómo nadie había pensado en esto antes.

El espacio interior del Hyundai Ioniq es sorprendentemente grande, gracias a la decisión de ubicar la batería debajo de la silla trasera y el tanque de gasolina, de apenas 11 galones, debajo del espacio para los pies de los tres pasajeros de atrás. La cajuela de equipaje es amplia y la abertura de la puerta trasera permite transportar volúmenes de buen tamaño.

El auto que manejamos, la versión Limited del Hyundai Ioniq, suntuosamente equipado, tiene un precio sugerido al consumidor de $31,560. Muy competitivo teniendo en cuenta todas sus ventajas: económico, cómodo, práctico, atractivo y tecnológicamente muy avanzado.

Fuente: Diario Las Américas

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