Gobierno niega acceso a prisiones de Nicaragua a relator de la CIDH

El relator para los privados de libertad de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Joel Hernández, abandonó el país sin conseguir visitar las cárceles ni constatar la situación de los manifestantes apresados por el Gobierno de Nicaragua, informaron medios locales.

Hernández llegó de Washington el pasado lunes y pretendía realizar una visita «in situ» a las prisiones, como parte del Mecanismo de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) que la CIDH mantiene en el país por autorización del Gobierno de Daniel Ortega.

No obstante, se marchó este jueves sin ser recibido por las autoridades competentes y sin poder entrar a las cárceles de El Chipote, La Modelo (varones) y La Esperanza (mujeres), donde el Gobierno reconoció tener recluidos a al menos 201 manifestantes opositores, a los que acusa de terrorismo y otros graves delitos.

Antes de abandonar el país, Hernández dijo que únicamente logró obtener «testimonios muy dramáticos de la situación de los privados de la libertad, la manera en que fueron detenidos, las condiciones en las que se encuentran en las prisiones y la manera en que se están realizando los juicios«, de familiares de los reos, abogados y organizaciones de la sociedad civil.

«No tuvimos autorización para poder visitar las prisiones. Tampoco hubo respuesta para poder reunirnos con las autoridades«, dijo el relator, quien lamentó que se perdiera una «buena oportunidad para poder contrastar información y conocer las políticas que está siguiendo el Gobierno para la atención de este grupo (manifestantes) de detenidos».

Hernandez dijo desconocer «las razones que están motivando la negación» del Gobierno a recibirle y señaló que a la CIDH le «ayudaría muchísimo es poder contar con información de fuentes oficiales para hacer un análisis más profundo» sobre los encarcelados tras las protestas iniciadas en abril.

Sobre las denuncias de torturas, el funcionario de la CIDH expresó: «Al no tener contacto con los detenidos toda nuestra fuente de información son los familiares«.

«Lo que sí le puedo decir es que hay testimonios (…) de abuso de la fuerza en las detenciones y en el tratamiento (de los apresados), lo cual nos da indicios de malos tratos (o) malos tratos denigrantes contra alguna persona en particular, pero son indicios generales que con información limitada no me permiten tener una información más exacta sobre esto«, añadió.

El Gobierno salió ayer al paso de denuncias de torturas, aislamiento e incomunicación hechas por familiares de los manifestantes detenidos, para lo que presentó fotografías que supuestamente demuestran «el buen trato» que reciben en las cárceles.

Según los medios oficialistas, las imágenes demuestran «que los detenidos en el Sistema Penitenciario, 184 varones y 17 mujeres, reciben visitas de familiares.

No obstante, los familiares advirtieron que se trataba de fotos de hace dos meses que únicamente buscan «engañar y manipular» a la opinión pública.

Nicaragua vive desde el 18 de abril su peor crisis política en las últimas décadas, que ha cobrado la vida de 481 personas, en su mayoría jóvenes manifestantes, producto de la acción policial y paramilitar. El Gobierno reconoce 198 decesos.

Fuente: Diario Las Américas

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