«El Milagro de Durango» en México

Que un avión de pasajeros sufra un accidente y que no haya una sola víctima fatal solo puede llamarse de una forma: milagro.

Y eso es lo que ocurrió con el vuelo AM2431 de Aeroméxico, que se precipitó a tierra este martes poco después de haber despegado del aeropuerto de Durango, en el norte de México.

Los motores del avión se desprendieron

La aeronave, un Embraer E190, llevaba 99 pasajeros y 4 miembros de la tripulación. Todos lograron sobrevivir al accidente, el que todavía se está investigando.

«Íbamos despegando cuando se sintió que giramos muy fuerte, como que los pilotos estaban tratando de estabilizar el avión. Sentí que caímos muy fuerte y dimos varios tumbos. Cuando el avión se paró por fin, había mucho humo y fuego», dijo Jaqueline Flores, una de las sobrevivientes.

Pero este caso de Aeroméxico no fue el único que tuvo un desenlace afortunado para las personas a bordo. En BBC Mundo recordamos otros siniestros aéreos en los que afortunadamente el saldo trágico fue mucho menor a la magnitud del accidente.

«Yo sabía que, a pesar de las llamas, tenía que saltar».

Jacqueline Flores recuerda así los momentos que siguieron al accidente del avión AM2431 de Aeroméxico que este martes debía llevarla de Durango a la capital mexicana y terminó conmocionando al país entero.

«La aeronave quedó partida y el fuego avanzaba rápidamente. La gente había entrado en pánico», recordó para BBC Mundo la sobreviviente.

Según el gobernador de Durango, José Rosas, el avión fue «repentinamente afectado por una ráfaga de viento que lo hizo descender bruscamente y tocar tierra con el ala izquierda, desprendiéndose los dos motores».

Como consecuencia el Embraer E190 «se proyectó fuera de la pista«, arrastrándose unos 300 metros en un terreno desigual y lleno de maleza, según la información oficial que se dio en una conferencia de prensa.

Pista de aterrizaje en Durango

La aeronave quedó muy dañada y, como contó Jacqueline Flores, al poco del accidente se cubrió de llamas y humo. Pero aún así muchos de los pasajeros lograron salir caminando por su propio pie antes de que llegaran los equipos de emergencia.

En el avión iban «88 adultos, 9 menores, 2 infantes, 2 pilotos y 2 sobrecargos», informó Andrés Conesa, director general de Aeroméxico. Y aunque muchos sufrieron lesiones de diversos grados, todos sobrevivieron. Por ello en los medios y redes sociales se empezó a popularizar el término «milagro en Durango».

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