El cierre presupuestario se agrava en EEUU, limitando las opciones de Trump

El presidente Donald Trump, presionado por una parálisis presupuestaria que se encamina a ser la más larga de la historia estadounidense debido a su insistencia de construir un muro en la frontera con México, se reúne este miércoles con los líderes del Congreso para intentar forjar un acuerdo.

En su esperado discurso en el Despacho Oval en la noche del martes, en el que utilizando un tono dramático intentó convencer a la opinión pública de la necesidad de erigir una barrera de acero en la frontera con un costo de 5.700 millones de dólares, Trump no hizo ninguna concesión.

Mientras, unos 800.000 funcionarios federales afectados esperan una resolución del conflicto que los tiene en ascuas desde el 22 de diciembre. Muchos de ellos se encuentran a una baja obligatoria sin sueldo, que los enfrenta a graves problemas financieros que se agudizan con cada día que pasa.

Pero este miércoles el tono de las discusiones se endureció y los demócratas realizaron una conferencia de prensa con funcionarios afectados.

«Estas personas aquí detrás de mí ilustran los verdaderos daños colaterales del ‘shutdown’ del presidente Trump», dijo Chuck Schumer, el líder de la minoría demócrata del Senado.

Un niño trepa la barrera que separa México de Estados Unidos en Ciudad Juarez, el 8 de enero de 2019


Trump, en tanto, se desplazó para almorzar con los congresistas republicanos y después recibirá a los líderes de ambos partidos en la Casa Blanca.

La pugna por el muro, que forma parte de las promesas de campaña de Trump, se da en medio de un cambio del ciclo político en Estados Unidos, después de que la semana pasada los demócratas recuperaran el control de la Cámara de Representantes, aunque los republicanos siguen teniendo mayoría en el Senado.

«Necesitamos fronteras fuertes y necesitamos una reforma inmigratoria», dijo este miércoles Trump desde la Casa Blanca, en una jornada en la que tiene varias reuniones previstas pero hay pocas señales de que se logre un acuerdo.

– «Ceder sin pagar un precio político» –

Trump dijo a los periodistas que si no logra lo que quiere, podría declarar emergencia nacional, lo que le otorgaría medidas extraordinarias para sortear la venia del Congreso y obtener los fondos de los militares.

«Creo que podemos trabajar en un acuerdo, y sino podemos tomar esa ruta», dijo insistiendo en que tiene el «derecho absoluto» a utilizar esta herramienta, pensada para un estado de catástrofe como una epidemia o un ataque, pese a las advertencias desde el Congreso de que podría estar extralimitándose en sus funciones.

Para la oposición, la idea del muro es «inmoral», además de cara e ineficaz. El martes, Nancy Pelosi, quien recuperó su puesto como líder de la mayoría demócrata en la Cámara Baja la semana pasada, replicó a Trump tras su discurso y lo acusó de mantener como «rehén al pueblo estadounidense».

«Hemos estado negociando. La Casa Blanca parece estar moviendo los postes de la meta. Cada vez que vienen con una propuesta y de ahí se la llevan», dijo Pelosi.

El senador republicano Marco Rubio explicó a la cadena Fox News que «ninguna de las partes siente que pueda ceder sin pagar un precio político atroz».

«Desafortunadamente hay dos cosas presas en medio: la seguridad de nuestras fronteras y los hombres y mujeres de nuestro gobierno federal», agregó.

– Una batalla por la opinión pública –

Esta imagen del 8 de enero de 2019 muestra a la concurrencia de un bar en Queens, en Nueva York, observando el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump

Para el jueves, Trump programó un viaje a la frontera para «reunirse con quienes están en la primera línea».

«¿Cuánta más sangre de estadounidenses tiene que ser derramada antes de que el Congreso haga su trabajo? Para quienes se niegan a un acuerdo en nombre de la seguridad fronteriza, yo les pediría que se imaginen si fuera su hijo, su esposo o su mujer cuya vida quedó totalmente destrozada y rota», dijo.

Esta foto tomada el 8 de enero de 2019 muestra una sección de la barrera que separa Estados Unidos de México en la zona de Tijuana, en Baja California


Pero Pelosi refutó esta tesis y dijo que el problema de verdad son «las políticas crueles y contraproductivo» que han hecho que la frontera sea aún más peligrosa para los migrantes vulnerables, incluyendo las familias.

En diciembre, dos niños migrantes guatemaltecos murieron en custodia del servicio de vigilancia fronteriza, lo que desató una indignación general, que obligó al Departamento de Seguridad Interior (DHS) a tomar medidas adicionales de protección.

Trump defendió este miércoles que se discurso fue un éxito, una afirmación que Schumer cuestionó.

«No creo que lograra convencer a un alma con sus palabras anoche. Fue lo mismo de siempre, falsedades y divisiones. No tuvo el efecto que él esperaba», dijo el político demócrata.

En tanto, la parálisis presupuestaria se acerca a ser la más larga de la historia batiendo el récord del cierre parcial del gobierno de 21 días entre finales de 1995 y principios de 1996 bajo la presidencia de Bill Clinton.

AFP

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