El alcalde de Miami canceló las medidas sanitarias que había anunciado por el avance del coronavirus

El alcalde del condado de Miami-Dade, Carlos Giménez, se vio inmerso en una polémica el lunes luego de firmar una orden ejecutiva determinando que, a partir del miércoles y hasta nuevo aviso, los restaurantes sólo podrían operar con envíos a domicilio y que los gimnasios, casinos, salones de fiestas y alquileres temporales debían cerrar. Sin embargo, menos de un día entero después, decidió dar marcha atrás con la decisión, y la dejó sin efecto.

El condado del sur de la Florida mantuvo su actividad comercial cerrada durante diez semanas como consecuencia de la pandemia, entre mediados de marzo y fines de mayo, y el proceso de reapertura lleva más de un mes en marcha. Desde entonces, los contagios se han disparado, especialmente en el condado sureño. Al martes se cuentan un total de 51.058 casos positivos, prácticamente un cuarto de los 213.794 positivos contabilizados en todo el estado. La cifra de decesos está cerca de los 4.000. Y 1.018 corresponden a Miami-Dade.

Pero los números de contagios no son los únicos que preocupan en el sur de la Florida. También lo hacen las cifras económicas. El confinamiento de la pandemia llevó a esta región a tener cifras de desempleo comparables con los tiempos de la gran depresión de finales de la década de 1920 y principios de 1930. La situación presenta un franco contraste con los meses previos

Tal vez con esta situación en mente, Gimenez anunció este martes que, después de una reunión “muy productiva con sus asesores médicos”, llegó a la conclusión de que los gimnasios pueden permanecer abiertos. Y aclaró que mientras se esté bajo techo, toda actividad física debe realizarse con máscara tapabocas y si es al aire libre se deben mantener los seis pies de separación.

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