EEUU se prepara para el relevo de Nicolás Maduro

El Gobierno de EE.UU. trabaja en un plan de transición en Venezuela ante la certeza de que la crisis humanitaria que vive el país sudamericano puede provocar la caída del régimen, con un número de refugiados que superará al de la guerra en Siria.

Varios altos funcionarios, diplomáticos y senadores consultados por este el diario ABC.es han aconsejado al presidente Donald Trump que prepare una propuesta de intervención en el país, ante la posibilidad de que la situación devenga pronto en un golpe militar, una revuelta popular o la propuesta de una coalición armada.

Recientes en la memoria norteamericana las experiencias de Afganistán e Irak, el único escenario que no contempla la Casa Blanca es una misión armada unilateral, a pesar de que Trump ha expresado esa posibilidad en varias ocasiones.

Sí ha habido consultas en ese sentido entre EE.UU. y aliados suyos e instituciones como la Organización de Estados Americanos, cuyo secretario general, Luis Almagro, dijo recientemente: «Respecto a una intervención militar para deponer al régimen de Maduro, ninguna opción debe descartarse». De producirse, sería a través de una coalición, con un objetivo limitado.

Una de las medidas principales que ya ha tomado la Administración de Trump es aumentar la presión sobre Cuba. Según un alto funcionario de EE.UU., la Casa Blanca cree que lo único que mantiene a Maduro en el poder es «que la inteligencia cubana le ayuda a tener bajo control a los elementos del Estado que están insatisfechos con él y que podrían tomar la iniciativa para deponerle». Ese representante del Gobierno norteamericano, que explicó estas medidas a un grupo de periodistas bajo condición de anonimato, dijo que 22.000 cubanos se han infiltrado en las instituciones venezolanas.

En los próximos días, el Asesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, prevé ofrecer detalles sobre esas medidas de presión a Cuba, que pasan por mayores restricciones a los norteamericanos que quieran viajar o hacer negocios en la isla, revirtiendo varias medidas aperturistas de Barack Obama.

Un impedimento para Bolton y EE.UU. son sus constantes ataques a la Corte Penal Internacional, ante la que Argentina, Canadá, Colombia, Chile, Paraguay y Perú han denunciado los crímenes contra la humanidad de Maduro. Varios senadores han aconsejado a la Casa Blanca que se sume a esas demandas, en lugar de boicotear a la Corte.

Una razón de peso para que la Casa Blanca se haya resistido hasta ahora a tomar medidas más enérgicas contra Maduro es que Venezuela fue el año pasado el cuarto país que más petróleo vendió a EE.UU., un 7% del total de sus importaciones. Las ventas a EE.UU. suponen un 80% de las exportaciones totales de crudo de Venezuela, y una fuente primordial de ingresos del régimen.

Fuente: ABC

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