Dos hijos de ‘El Chapo’ se le escaparon a AMLO

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha reiterado este martes que no modificará su estrategia contra los carteles de narcotraficantes pese al estallido de violencia del 17 de octubre en Culiacán (Sinaloa).

Un grupo de 30 ó 35 policías militares “actuó de manera precipitada, con deficiente planeación” esa tarde, según admitió el Gobierno mexicano. Lograron capturar a Iván Archivaldo Guzmán, hijo mayor del Joaquín Guzmán, apodado El Chapo y encarcelado de por vida en Estados Unidos como líder del cartel de Sinaloa.

Sin embargo, Iván Archivaldo, que presuntamente ha heredado las funciones de su padre, logró liberarse al superar la respuesta del cartel a los militares, y luego desató el caos en Culiacán para asegurar que su hermano Ovidio fuera también puesto en libertad, según informó el diario The New York Times.

Murieron al menos 13 personas en unos enfrentamientos que están siendo investigados para determinar responsabilidades. El fiscal general mexicano, Alejandro Gertz Manero, ha indicado ya que el presidente no está señalado, según informa el sitio web de noticias Animal Político.

Para López Obrador, éste es “un tema de preocupación” pero que le sirve, ha explicado este martes, para “reafirmar” su “vocación pacifista”. No planea así cambiar su estrategia de seguridad, a pesar de las críticas en medios internacionales como The Economist o The New York Times, y a nivel local.

“Ahora saben que si arman desmadre y ponen en peligro la vida de la gente no se meterán con ellos”, ha dicho Mardonio Reyna, exalcalde en Guerrero, según informa el diario La Opinión.

“Antes, como alcalde, sabías que la autoridad del estado estaba rebasada, pero sabías que podías llamar a la Marina o a los soldados para apoyo y que los delincuentes no se pondrían al tú por tú”, ha agregado.

Eso fue precisamente lo que pudo ocurrir este fin de semana en Michoacán, donde presuntos integrantes del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) instalaron retenes entre los municipios de Los Reyes y Tocumbo, ha añadido La Opinión en otro reporte.

Testigos en la zona reportaron haber visto más de 100 hombres armados con rifles de asalto, así como más de 50 vehículos, algunos de ellos blindados, en la carretera que une los dos municipios.

Según los residentes de Atapan, un municipio aledaño, en la zona no había presencia de la policía, del Ejército, ni de la Guardia Nacional; llegaron cuando el comando ya se había retirado, según este reporte.

El 14 de octubre, 13 policías murieron y 9 resultaron heridos en un ataque en Aguililla, también en Michoacán, adjudicado al Cartel Jalisco Nueva Generación. Aguililla es considerada la cuna de Nemesio Oseguera Cervantes, apodado El Mencho, máximo líder de ese cartel y uno de los capos mas buscados por las autoridades de México y Estados Unidos.

Michoacán ha sido uno de los estados más azotados por la violencia debido a la rivalidad que existe entre los grupos armados que operan en la zona, como el CJNG, Los Caballeros Templarios y La Nueva Familia Michoacana.

El Gobierno mexicano sí ha anunciado en las últimas horas una operación, bautizada Frozen, para frenar la llegada de armas desde Estados Unidos. La Secretaría mexicana de Seguridad ha dicho que las autoridades de ambos países se reunirán cada 15 días para “desburocratizar las respuestas institucionales, y sellar las fronteras”, ha reportado el diario «Sin Embargo».

El Canciller mexicano, Marcelo Ebrard, ha señalado que “habrá un antes y un después” en el tráfico ilegal de armas entre Estados Unidos y México tras la llamada del sábado entre los presidentes de ambos países, Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador.

Aunque la Operación Frozen busca frenar el trafico de armas para frenar la ola de violencia en México, un operativo similar denominado Rápido y Furioso fracasó durante el Gobierno de Felipe Calderón; entonces, cientos de armas adquiridas ilegalmente se perdieron en el cruce fronterizo con Estados Unidos.

El Nuevo Herald

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