Dolarización y pobreza: así es la “muerte” del bolívar en Venezuela

Con información de El Clarín

Nicolás Maduro ha liberado el uso legal del dólar, lo que le permite impulsar una burbuja económica y una “normalidad” que los especialistas catalogan de ficticia porque ha dividido a la población entre pocos ricos y muchos pobres, profundizando la pobreza de los venezolanos.

En el sector de los que intentan salir de la pobreza se encuentra Yudelsi García, una niña humilde de 13 años, que se esmera en captar clientes con los símbolos del dólar y el euro para vender casabe (pan), galletas de yuca o mandioca, en la carretera de Cúpira que conduce a Barcelona y Puerto La Cruz del estado Anzoátegui, el oriente del país.

La madre de Yudelsi prefiere que le tomen fotos a su hija, tras lo cual anuncia a Clarín el precio de 5 dólares por el paquete de las galletas de casabe, equivalente al salario mínimo. Pero la mujer no tiene como devolver el cambio en la misma moneda, y tampoco tiene internet para hacer un pago online.

Los vendedores de casabe en la carretera de Cúpira intentan estar en la onda de la dolarización decretada por el régimen. Los letreros en dólares y euros, escritos a manos en la carretera de oriente compiten con las etiquetas marcadas en divisas en los supermercados y bodegones.

Sus ventas se están reanimando ahora después de seis años de recesión con una caída de la actividad económica de 52% del PBI que para el próximo año proyecta una reducción del 10%, según el economista Asdrúbal Oliveros, directivo de la consultora Ecoanalítica.

En Puerto La Cruz, una ciudad turística del oriente venezolano, la fiebre por el dólar contagia a todo el mundo. Desde el plomero, el mozo, el barman, el cuidador de coches, hasta el profesional y el ejecutivo de las multinacionales petroleras tanto chinas como rusas, han tasado su mano de obra en la divisa norteamericana y menos en euros porque se transa de forma reducida.

Asdrúbal Oliveros pronostica “el bolívar va a convivir como unidad de cuenta del gobierno nacional junto con el Petro para el año que viene, aunque el principal dinamizador en Venezuela sea el dólar”.

La dolarización de las transacciones crece, pero con un techo. “El nivel de dolarización de las transacciones está creciendo de forma acelerada”, hasta el punto de que en octubre “más de 50% de las transacciones en las principales ciudades se pagaban con divisas”.

Ese dinamismo ha provocado que algunos grupos de la población tengan acceso a dólares y gasten en consumo. “Cada vez hay mayor número de venezolanos que realiza transacciones en dólares; no estamos hablando de montos elevados, pero sí de pequeñas cantidades”, señala Oliveros.

La dolarización en Venezuela estuvo criminalizada durante los últimos 20 años del chavismo, que encarcelaba a la gente que tuviera billetes verdes. Hoy está permitido que el dólar aparezca en facturas y documentos de propiedad inmobiliaria.

Sólo el 15% de los venezolanos recibe divisas desde el extranjero de forma lícita bien por los conceptos de las remesas de familiares de emigrantes o la repatriación de capitales, que podrían sumar unos 6.000 millones de dólares anuales según afirma a Clarín, Luis Vicente León, director de Datanálisis.

En las grandes ciudades como Puerto La Cruz, Puerto Ordaz, San Cristóbal, Mérida, Valencia, Maracaibo y Caracas, las transacciones en dólares superan el 50% de las actividades comerciales, según sondeos de Datanálisis y Econanalítica, lo que ha dejado rezagada a la moneda nacional.

La causa principal de la desaparición del bolívar de la cuna del Libertador Simón Bolívar es que el régimen ha destruido el 90% de las empresas e industrias, por lo que ha desaparecido la manufactura y la producción nacional, dice la patronal Fedecámaras. No hay respaldo de la producción nacional para que permanezca el bolívar. El PBI de 400 mil millones de dólares hace 10 años ha sucumbido a 75 mil millones de dólares, una caída brutal.

El boom del dólar es por el auge de las importaciones que está sincronizado con la inflación. El economista Jesús Cacique señala que la hiperinflación en Venezuela alcanza el 335.945 % en los 11 meses transcurridos desde noviembre de 2017: «los precios se duplican cada 17 días».

Trino Márquez, director de Cedice (Centro de Análisis económico), sostiene que la dolarización de la economía venezolana ha sido anárquica y salvaje. Está provocando una forma aún más agresiva de segmentación de los ciudadanos que profundiza la pobreza.

Márquez señala que la línea divisoria entre quienes poseen dólares y los que tienen bolívares es abismal. “Hay varios estratos, el reducido sector de profesionales que cobran sus honorarios en billetes verdes y los trabajadores a destajo y los comerciantes’’.

Todo el mundo quiere cobrar en dólares. ‘’Frente a la evaporización del bolívar, la divisa estadounidense surgió como refugio’’, precisó.

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