Destituido diplomático de Guaidó denuncia malversación de ayuda humanitaria

El ex representante diplomático del presidente interino Juan Guaidó en Colombia, Humberto Calderón Berti, denunció el viernes que investigaciones realizadas detectaron la existencia de irregularidades en el manejo en de la ayuda humanitaria donada a venezolanos y entregó las pruebas recaudadas a la Fiscalía de ese país.

Calderón, quien fue destituido abruptamente por Guaidó esta semana, dijo que dos personas de confianza del gobierno del presidente interino están implicados en el desfalco de fondos que habían sido donados para atender a militares venezolanos que se encuentran exiliados en Colombia tras desertar de las filas del régimen de Nicolás Maduro.

Calderón —un ex canciller, ex ministro de Petróleo y ex presidente de la OPEP— no dio detalles sobre el tamaño del desfalco, alegando que ese y otros datos ahora forman parte de las investigaciones realizadas por la Fiscalía colombiana.

“¿En qué consistía [la operación]? Básicamente de facturas adulteradas, relaciones de gastos sin comprobantes, [malversación de] gastos de manutención y de algunos otros recursos”, dijo el político venezolano.

“Nos entrevistamos con el señor fiscal, el fiscal recibió la denuncia respectiva e inmediatamente dio instrucciones a sus colaboradores para que continuaran con las averiguaciones […] tengan ustedes la seguridad de que esto es una garantía para nosotros de que esto se llevará hasta sus últimas consecuencias”, dijo Calderón en la rueda de prensa.

Unos 700 militares venezolanos desertaron de las filas del régimen de Maduro a inicios de año para unirse al movimiento liderado por Guaidó y se encuentran hoy viviendo bajo precarias condiciones en Colombia. Los fondos presuntamente malversados habían salido de donaciones brindadas para ayudarles.

El caso, reseñado previamente por el portal de noticias PanAm Post, fue bautizado por la prensa colombiana como “El Cucutazo”.

Guaidó destituyó a Calderón el miércoles en una escueta carta que anunciaba “modificaciones” en la política exterior de su equipo.

Calderón fue muy cuidadoso al pronunciarse sobre su destitución, resaltando solo que fue separado del cargo no solo por su firme posición sobre “el Cucutazo”, sino por sus diferencias sobre en la lucha contra el régimen, incluyendo los esfuerzos por buscar una salida electoral en Venezuela sin antes salir de Maduro.

“Si la transición se hace mal, no habrá democracia en Venezuela más nunca”, dijo Calderón al insistir que él estuvo siempre en desacuerdo con el proceso de diálogo emprendido por algunos sectores de la oposición para sostener elecciones con Maduro en el poder.

“Mientras Maduro esté al frente del país ninguna elección tiene la garantía de ser realmente libre, y cualquier pretensión de ellos es ir directamente al matadero”, sostuvo.

El Nuevo Herald

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