“Defensores del Cambio”: el grupo que busca darle un empujón al presidente argentino

Seguidores anunciaron expresar su apoyo a Macri este fin semana, de cara a elecciones primarias del 11 de agosto. El presidente pende entre el descontento contra su gestión y el rechazo al regreso del Kirchnerismo.

Las imágenes de los principales puntos de la ciudad de Buenos Aires colmados de manifestantes en contra del gobierno de Mauricio Macri se han convertido en una constante en los últimos años. El mandatario pasó de ser el símbolo de la esperanza para muchos, a anunciador de mejores tiempos que aún no llegan. Pero para un grupo de ciudadanos, estás circunstancias son preferibles al regreso de Cristina Fernández a la fórmula presidencial del país.   

Un movimiento «pro Macri”

El movimiento, llamado «Defensores del cambio” en alusión al nombre de la lista de Macri (Juntos por el cambio) quiere abogar por la continuidad en las políticas que el mandatario ha puesto en marcha. En el sitio web de la organización, sus simpatizantes se presentan como un grupo que lucha ante una amenaza: el posible regreso del Kirchnerismo al país, si se diera un triunfo de la dupla de Alberto Fernández como presidente y Cristina Fernández como vicepresidenta en el opositor Frente para la Victoria.

Para el politólogo Santiago Leiras, de la Universidad de Buenos Aires, las manifestaciones del grupo difícilmente logren captar nuevos seguidores, pero sí pueden inyectar optimismo ante unas elecciones que han polarizado una vez más a la sociedad argentina: «Este tipo de manifestaciones suelen ser más una especie de envión anímico en el final de una campaña muy disputada”.

Tras el anuncio de una manifestación del grupo en el mes de julio, el gobierno se apuró a distanciarse del movimiento. Funcionarios de la administración Macri aseguraron desconocer tanto el origen como a los organizadores de las actividades previstas. El claro distanciamiento de Macri responde, según Leiras, al momento crítico que se vive en la campaña y al temor de generar una mayor polarización en la contienda: «La palabra es cautela”.

Gobierno impopular

A pesar de este distanciamiento, para Mauricio Macri, cualquier muestra de apoyo puede ser crucial en momentos en los que intenta extender su mandato. Tras prometer una reactivación económica impulsada por la inversión extranjera y fracasar en su intento de llevar a Argentina por el camino del crecimiento, Macri cruzó lo que para muchos argentinos era una línea roja y solicitó un préstamo al Fondo Monetario Internacional, entidad que con frecuencia es señalada como la culpable de la crisis económica que el país sufrió en el año 2001.

Los impopulares recortes en subsidios y en el gasto público (que el gobierno prometía compensar con un mayor crecimiento económico y con una generación de empleo que los argentinos todavía están esperando) hundieron la popularidad de Macri en Latinoamérica. En febrero de 2019, la consultora mexicana Mitofsky ubicó a Macri en el puesto 18 de 20 entre los mandatarios más impopulares del continente americano.

Ante este panorama, los expertos daban por hecho que Macri perdería las elecciones: «En el mes de abril cualquier formador de opinión más o menos influyente daba por sentado que el Frente para la Victoria ganaba en primera vuelta. Y que iba ser un triunfo muy contundente en las primarias que se iba a ampliar en la primera vuelta”, recuerda Leiras a DW.

Desenlace incierto

Y sin embargo, en las últimas semanas, las encuestas han comenzado a reflejar un incremento leve pero constante en el apoyo para Macri que ahora lo ubicaría a pocos puntos porcentuales de los de Fernández. Esta tendencia podría responder a la leve recuperación que al mismo tiempo ha tenido la economía argentina. Si bien las elecciones primarias del próximo 11 de agosto servirán más como un sondeo que como un momento determinante de lo que efectivamente ocurra en las elecciones presidenciales del 27 de octubre, para Leiras, la situación recuerda al proceso electoral anterior:

«Lo que marca el contexto demoscópico de las encuestas es que el oficialismo viene en franca mejoría. La pregunta es si esta mejoría será suficiente, no tanto para las primarias, pero sí para la primera vuelta. Ahí estará mucho más claro el panorama. En todo caso, el escenario es muy similar al del 2015: una elección muy pareja, muy disputada y con un final bastante incierto”.

DW

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