Crisis en Venezuela deja sin autobuses

Fotos de Marco Bello

Edición fotográfica de Dante Cosenza

Una multitud se agrupó frente a una salida del metro en la céntrica ciudad venezolana de Valencia. Pero cuando una camioneta que anteriormente se usaba para transportar botellas de agua se detuvo cerca, se inició una lucha despiadada con mujeres embarazadas, padres con niños pequeños y ancianos que se empujaban para subirse a bordo, quedarse no era una opción, pues deben llegar a sus destinos a como de lugar.

Camión usado anteriormente para transportar botellones de agua

Los camiones de carga de todas las formas y tamaños han ocupado el lugar de los autobuses, pero la mayoría carecen incluso de protecciones básicas de seguridad para la carga humana y cada vez hay más accidentes y lesiones a los pasajeros, una señal más del deterioro de la calidad de vida en este país en crisis.

La seguridad es olvidada ante la necesidad de transporte

Las «perreras», como se los conoce informalmente en Venezuela, tienden a meter a los pasajeros de pie en la parte trasera de los vehículos grandes, ya que al no estar diseñados para el transporte de humanos, carecen de sillas para sus ocupantes.

Las unidades de transporte público adecuadas brillan por su ausencia

Pero estos camiones de carga ahora son casi tan comunes como los autobuses de pasajeros en Venezuela, un país en el que líderes sindicales del transporte dicen que una flota que hace dos años se estimaba en 280.000 vehículos ha sido reducida a 30.000.

Vehículos que eran usados para transportar ganado ahora

La crisis afecta a 30 millones de personas, que se tambalean desde hace 5 años entre la contracción económica y una inflación anual estimada en el 46.305 por ciento en junio.

 

Deja una respuesta

*