Acusan a ministros en Colombia y México de «ocultar» información y “mentir” sobre la violencia

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Alfonso Durazo, y el ministro de Defensa de Colombia, Guillermo Botero, enfrentaron, en sus respectivos países y de forma casi simultánea, a la oposición legislativa que les increpó por sus escasos resultados en materia de seguridad pública, y por «ocultar” ejecuciones de niñas y niños a través de «falsos positivos”.

Ministro de Defensa acusado de «ocultar” ejecuciones en Colombia

En Colombia, Botero encaró una moción de censura en la Cámara de Representantes por «la estrategia de seguridad que ha recomendado el ministro de Defensa a este gobierno (que) está poniendo en grave peligro los derechos y libertades de la población civil”, según el senador Roy Barreras, promotor de la iniciativa.

El diputado colombiano pidió el voto de censura luego de acusarle de revivir las ejecuciones de civiles conocidas como «falsos positivos» y de «ocultar» al país bombardeos en los que murieron niñas y niños. «Esconderle esas muertes a Colombia es razón suficiente para que este Senado lo censure, como estoy seguro que lo hará por primera vez», dijo Barreras.

Los «falsos positivos” eran unas prácticas con las que militares engañaban a jóvenes pobres con promesas de empleo para llevarles a lugares del país, distintos a los de su residencia, donde eran ejecutados y presentados luego como guerrilleros muertos en combate. Barreras fue más allá y denunció que una operación militar en agosto pasado, en la que supuestamente murieron 14 disidentes de las FARC, fue en realidad una matanza que se cobró la vida de varios niños y niñas.

Ante esto, Botero se defendió acusando a sus opositores de haber recitado un «sinnúmero de falacias”. El ministro alegó que no hay «falsos positivos” y aseguró que todas «las operaciones militares se desarrollan siempre de acuerdo a los estándares internacionales, a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario”. 

«Pinocho» en el Senado mexicano

Paralelamente, Durazo acudió al Senado para defender la política de seguridad gubernamental, un día después de la brutal matanza de miembros de una  comunidad mormona. Mientras el secretario se dirigía al pleno, grupos parlamentarios portaron pancartas que decían «Miente», «14 masacres en el año», «1 secuestro cada 6 horas», «847 feminicidios» y un cartel gigante de la cara de Pinocho con la nariz alargada. Además, una senadora se acercó a Durazo para regalarle un muñeco de esta popular marioneta.

La senadora Indira de Jesús Rosales, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), enfatizó que «hemos visto mentira tras mentira en este Gobierno en las últimas semanas», y además criticó las diferentes versiones que Durazo ha ofrecido sobre la fallida captura de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Por su parte, Durazo contestó que «la paz y la tranquilidad solo pueden ser fruto de la justicia» y señaló que el combate a la inseguridad pasa por garantizar la educación, la salud y el bienestar de las personas. El funcionario reivindicó la recuperación de la Secretaría de Seguridad y la creación de la Guardia Nacional, un nuevo cuerpo de seguridad formado por policías y militares. 

DW

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